Vox populi

Corral: “Los recortes son terribles pero no afectan a los más poderosos y eso aumentará las desigualdades”

ANA PRATS – LAURA LARRIBA

El profesor y escritor José Luis Corral se licenció en Filosofía y Letras y se doctoró en Historia por la Universidad de Zaragoza, en la que es catedrático de Historia medieval. Su labor de investigación se recoge en numerosas publicaciones y estudios, muchos de los cuales están referidos a su ciudad natal, Daroca, o a tierras aragonesas.
Corral colabora además en programas radiofónicos y ha escrito guiones para documentales entre los que destaca la Historia de Aragón en vídeo, de la que es también el director histórico, labor que mereció en 1992 la medalla de plata en el XXXIV Festival Internacional de Vídeo y Televisión de Nueva York. Por otra parte, fue asesor histórico de la película de Ridley Scott “1492: La conquista del Paraíso”. En el campo de la narrativa, ha cultivado fundamentalmente la novela histórica, con títulos como “El salón dorado”, “Independencia” o “La prisionera de Roma”. Acaba de publicar su último libro, “El secreto de las catedrales”.

¿Qué se considera, más escritor o más profesor?
Mi profesión es la de profesor de Universidad. Yo doy clase de Historia medieval, pero mi segunda ocupación es escribir novelas históricas, por lo tanto es una doble profesión.

¿Qué le satisface más de su profesión como docente?
El contacto con los alumnos es fantástico, porque yo voy envejeciendo pero mis alumnos siempre tienen los mismos años. Me da la sensación de que siempre estoy con la misma gente; por supuesto cambian las caras, pero esa sensación de hablar siempre para gente joven, desde luego, es la mejor sensación.

¿Y de su faceta de escritor?
El trabajo de escritor, como el de historiador es un trabajo solitario, pasas muchas horas en los archivos, en las bibliotecas, en casa trabajando… Pero cuando llegas al contacto con la gente y con el público, a los encuentros con los lectores que te preguntan por qué has escrito esto, es lo mejor.

¿Cómo supo que su vacación era la de profesor?
Pues no lo sé, aparece poco a poco. La vida me llevó a este camino. Desde muy pequeño me ha gustado contar historias, o inventarlas, para mis amigos y la gente que me rodeaba, así que supongo que fue esa capacidad de contar y de explicar cosas la que me llevó a ser primero profesor y luego escritor

“UNOS POCOS ESTÁN OPRIMIENDO A LA MAYORÍA, QUE NO SE REBELA CON LA FUERZA QUE HARÍA FALTA EN ESTOS MOMENTOS”

Son tiempos difíciles para los soñadores, ¿siempre siguió sus sueños?
No, qué más quisiera yo. Los sueños siempre van más allá de la realidad, aunque a veces es la realidad la que supera los sueños. Estos tienen que ser un motor intelectual y espiritual para nosotros, bien los sueños dormidos o los sueños despiertos, porque también se puede soñar despierto. Los seres humanos si no soñáramos estaríamos prácticamente perdidos y los sueños están en lo más profundo de tu espíritu, pero creo que muchas veces no los alcanzamos.


¿Dónde cree que le hubieran llevado sus sueños si los hubiera seguido?
De forma personal me lo callo. De forma colectiva, yo sueño con un mundo justo, porque he ido viendo a lo largo de mi trabajo como historiador que uno se va encontrando con muchas situaciones injustas. Bien es cierto que hemos avanzado, pero queda mucho más, y sueño con un mundo justo, donde haya libertad, donde no haya abusos y sobre todo que no ocurra lo que está ocurriendo en los últimos años, donde unos pocos ostentan el poder político y económico y están oprimiendo a la mayoría, que por otra parte no se rebela con la fuerza que hace falta en estos momentos.

Estudió en la Facultad de Filosofía y Letras y trabaja también en ella, ¿la considera su segunda casa?
No, mi casa es mi casa. Este es mi lugar de trabajo, paso muchas horas aquí, como todos los profesores, pero yo tengo mi casa. Mi despacho es ese porque así me lo han asignado, así que en absoluto considero que Filosofía y Letras sea mi segunda casa.

“EL CONCEPTO DE MI PAÍS, MI TERRITORIO ES ALGO MUY TRIBAL, DE GENTE POCO DESARROLLADA”

¿Y cuál es?
No tengo. Yo no tengo ese apego a las cosas. Yo soy aragonés, tengo la nacionalidad española, soy europeo por cuestiones de unión con el resto de países de la Comunidad Europea, pero me considero ciudadano del mundo. Creo que eso de mi casa, mi país, mi territorio es algo muy tribal, muy primigenio, de gente muy poco desarrollada. Hay que superar el concepto de lo mío, desde el punto de vista patrimonial, sobre todo con el territorio, con el espacio, con las fronteras, hasta con las casas. Ese sentido que tenemos de la propiedad, tan metido dentro, ha sido muy perjudicial. Cuando ese sentido de la propiedad trasciende a lo colectivo y se convierte en mi país y mi nación ha llevado a los seres humanos a lo largo de la historia a situaciones muy peligrosas.

¿Nos podría contar algún recuerdo que guarda de su época de estudiante?
Muchísimos, que no hace tanto. Recuerdos de amigos, de horas de estudio, pero también divirtiéndome, de viajes de estudio, de viajes por Aragón con el profesor Ubieto, de los primeros escarceos amorosos en aquellos tiempos… La vida son recuerdos que hacen nuestra propia historia.


¿Alguna anécdota digna de mención?
Precisamente el otro día me recordaba una la profesora Concha Lomba. Me recordó que, durante la carrera de Historia, la mayor parte de los estudiantes de mi curso estudiaban con mis apuntes que iban de fotocopiadora en fotocopiadora. Incluso había una copistería que tenía mis apuntes preparados para que mis compañeros siguieran las asignaturas con mis apuntes. Por cierto, apuntes que todavía conservo.

¿Se identifica con sus alumnos?
Procuro mantener una relación profesor – alumno. No quiero mantener una relación de amistad con el alumno, yo lo que voy es a aprender de mis alumnos y a enseñar a mis alumnos. Eso sí, los respeto al máximo, pero el sentido de la amistad es otra cuestión. El profesor no es igual al alumno dentro del aula, fuera sí. Si somos amigos lo seremos fuera del aula. Tengo buenos amigos que han sido alumnos míos, como también tengo buenos amigos que han sido mis profesores. En el momento de dar la clase, la amistad debe quedar fuera, porque podría haber privilegios por razones subjetivas.

¿Encuentra grandes diferencias entre los universitarios de su generación y sus propios alumnos?
Sí. Los alumnos de hace 30 años teníamos más inquietud, vivimos la Transición. Esos años fueron de convulsiones políticas, donde había meses que la Facultad se encontraba cerrada, había problemas en la calle… se podría decir que los alumnos de entonces tenían una mayor capacidad de visualización de la política que ahora. Es verdad que en los últimos 3 o 4 años, debido a la crisis política y económica que estamos viviendo, se ha retomado esa visión que creo que nunca se debería haber perdido. Lo grave ha sido ese desapego de los alumnos por la política sobre todo durante los años 90.

La iniciativa de la gente, las ganas de trabajar, el buscar salidas para el futuro y su perspectiva. Ese pensamiento de que el entrar a la Universidad nos va a hacer mejores, nos va a dar más conocimientos y una nueva perspectiva, es lo que afortunadamente no ha cambiado.

Antes estudiar en la Universidad era un privilegio ¿Cree que ahora lo es?
Tal y como se están poniendo las cosas con el nuevo Gobierno más que un privilegio va a ser un milagro. Hay una política tremenda de recortes en Educación, por ejemplo yo este año ya he tenido que recortar prácticas interesantísimas en alguna asignatura después de 15 años de llevarlas a cabo. Esto se notará en los alumnos. Lo recortes son terribles en la función pública, pero no se está recortando a los más poderosos y más fuertes y eso va a repercutir en desigualdades sociales, políticas y económicas. Como también repercute en la sociedad que la generación que ahora está alrededor de los 30 años esté peor formada, en general, ya que dejó de estudiar para trabajar y conseguir dinero rápidamente con el boom inmobiliario.

“EN LA UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA HAY PROFESIONALES QUE ESTÁN A NIVEL EUROPEO CON UNOS MEDIOS INFINITAMENTE MENORES”

¿Cómo están afectando los recortes a la Facultad de Filosofía y letras?
Esta Facultad es muy vieja. He estado 4 años como vicedecano y sé que la facultad tiene muchos problemas. Hace por lo menos 12 años que hay un proyecto para renovar la facultad y eso está parado y lo estará por mucho tiempo. Por la tanto, la facultad está en unas condiciones deficientes de manera estructural. Tampoco hay fondos de investigación. Las desigualdades son tan grandes que no se puede exigir el mismo rendimiento, aunque en la Universidad de Zaragoza y concretamente en esta facultad hay unos profesionales que están a nivel europeo con unos medios infinitamente menores.

¿A usted como profesor cómo le afectan esos recortes?
En la investigación, que prácticamente no existe. También en las prácticas. Tenía una asignatura masiva de libre elección con una media de 200 alumnos. Hacíamos un viaje a Andalucía explicando la historia Andalusí in situ, pero ya no se puede hacer, con los recortes sale muy caro.

Por último, ¿podría dar un buen consejo a los universitarios?
No soy muy partidario de dar consejos porque creo que la gente joven tiene capacidad suficiente para saber lo que tienen que hacer. Pero mi consejo para un universitario es que estudie, porque lo que ahora no se aprenda será muy difícil que se aprenda en el futuro.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s